Crítica

A Parede no Escuro

Habitantes de lo oscuro

La pared en la oscuridad es la primera novela del escritor brasileño Altair Martins, hasta ahora inédito en castellano, una historia cercana al género policial, narrada de manera coral por disímiles voces.

A partir de un accidente, La pared en la oscuridad (Adriana Hidalgo), novela del joven escritor brasileño Altair Martins, describe una época en que la familia, la escuela y la paternidad están en decadencia. El destino coarta la huida de sus protagonistas. Se trata de una historia cercana al género policial, narrada de manera coral por múltiples y disímiles voces.

María del Cielo, una estudiante de veterinaria, y Emanuel, un profesor de matemáticas traen en sus interminables conversaciones mentales y externas con el pasado y el presente la descripción de una ciudad, de una escuela, de las familias, de la sexualidad. Existen dos padres, que son los de los protagonistas, que encarnan la opresión y el destino de sus respectivos hijos.

A esos padres se los puede leer principalmente a partir de sus hijos. Martins juega con la idea de la pared. Las paredes escuchan, están mudas, traen el otro lado, lo ocultan. Cada cosa, persona o hecho será según quien nos la acerque.

Es inusual la difusión de autores de la nueva literatura brasileña en Argentina, de ahí que sea saludable edición de La pared en la oscuridad. Una historia donde los distintos narradores, cada uno con sus expresiones, cadencias, ritmo y sintaxis construyen una ficción desde el lenguaje de la oralidad. La traducción del portugués al español a cargo de Claudia Solans, logra cuidar con éxito estos lenguajes.

Por último, será tarea del lector el animarse a ver de cerca, muy de cerca. Deberá tener el coraje de abrir los ojos en la oscuridad de una época, en los dolores que ya ni duelen y que viven en los ecos de cuerpos que se volvieron ajenos por los abusos, la incomunicación y la violencia.

Daniel Salman